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Paresia en gatos: causas, síntomas y tratamiento
La parálisis en gatos se refiere a la pérdida de la función y el control muscular voluntario en una o más partes de su cuerpo. Puede ocurrir de forma repentina o desarrollarse gradualmente con el tiempo, y puede afectar las extremidades, la cola o incluso todo el cuerpo del gato.
Por Dra. Isabella Miao
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¿Qué es la parálisis en gatos?
La parálisis en gatos se refiere a la pérdida de la función y el control muscular voluntario en una o más partes de su cuerpo. Puede ocurrir repentinamente o desarrollarse gradualmente con el tiempo, y puede afectar las extremidades, la cola o incluso todo el cuerpo del gato.
La parálisis puede ser consecuencia de diversas causas subyacentes, incluidas lesiones, daño nervioso, trastornos de la médula espinal, enfermedades infecciosas, tumores y ciertas afecciones metabólicas.
Algunos síntomas comunes de parálisis en gatos incluyen:
- Incapacidad para mover la(s) parte(s) afectada(s) del cuerpo
- Arrastrar o cojear de las extremidades
- Pérdida de reflejos en el área afectada
- Pérdida de sensibilidad o sensación en el área afectada
- Pérdida del control de la vejiga o los intestinos (si la parálisis afecta la espalda baja o las extremidades traseras)
- Dolor o malestar en el área afectada (si la parálisis es causada por una lesión o inflamación)

¿Cuál es la diferencia entre paresia y parálisis en gatos?
Tanto la paresia como la parálisis son afecciones que implican una pérdida o deterioro de la función muscular en los gatos, pero existe una distinción entre ambas:
Paresia
La paresia se refiere a una pérdida parcial de la función muscular o debilidad en una parte específica del cuerpo o extremidad. A menudo se caracteriza por una capacidad reducida para mover o controlar el área afectada. Los gatos con paresia pueden tener dificultades para usar la extremidad afectada o pueden presentar cojera o arrastre de la misma al intentar moverse. La debilidad muscular en la paresia suele ser más leve que en la parálisis, permitiendo cierto movimiento limitado y función muscular.

Parálisis
Por otro lado, la parálisis se refiere a la pérdida total de la función y el control muscular en una parte específica del cuerpo o extremidad. Los gatos con parálisis no pueden mover voluntariamente el área afectada, y hay una ausencia total de fuerza y coordinación muscular. La extremidad o parte del cuerpo afectada suele estar completamente flácida e insensible.
En resumen, la paresia es una pérdida parcial de la función muscular o debilidad, mientras que la parálisis es una pérdida completa de la función y el control muscular. La paresia permite cierto movimiento y actividad muscular limitados, mientras que la parálisis resulta en la incapacidad total de mover el área afectada.

¿Qué causa la parálisis en gatos?
La parálisis en gatos puede tener diversas causas, y determinar la razón subyacente es crucial para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Aquí hay algunas causas comunes de parálisis en gatos:
1. Enfermedad del disco intervertebral (EDIV)
La columna vertebral está compuesta por múltiples huesos con discos (discos intervertebrales) ubicados entre huesos adyacentes (vértebras). Estos discos sirven como amortiguadores y proporcionan acolchado entre las vértebras, permitiendo la flexibilidad y el movimiento de la columna.
La enfermedad del disco intervertebral (EDIV) es una afección que afecta los discos intervertebrales ubicados entre los huesos (vértebras) de la columna vertebral.
En la EDIV, los discos intervertebrales pueden degenerarse o dañarse; cuando los discos se degeneran o hernian, pueden ejercer presión sobre la médula espinal o los nervios espinales, lo que provoca compresión y posteriores síntomas neurológicos. Dependiendo de la gravedad y la ubicación de la enfermedad discal, los gatos pueden experimentar diferentes grados de dolor, debilidad, paresia (pérdida parcial de la función muscular) o incluso parálisis. Las regiones del cuello y la espalda baja son las más comúnmente afectadas.
2. Condiciones genéticas o congénitas
Algunos gatos pueden nacer con anomalías genéticas o congénitas que afectan su sistema nervioso, lo que lleva a la parálisis. Aquí hay algunos ejemplos de tales condiciones:
Enfermedades de almacenamiento lisosomal
Las enfermedades de almacenamiento lisosomal son un grupo de trastornos genéticos caracterizados por la acumulación de sustancias dentro de las células debido a deficiencias enzimáticas. Estas sustancias pueden acumularse en el sistema nervioso, provocando síntomas neurológicos progresivos, incluida la parálisis. Ejemplos de enfermedades de almacenamiento lisosomal en gatos incluyen la gangliosidosis GM1 felina y la enfermedad de Niemann-Pick felina.
Distrofia neuroaxonal
La distrofia neuroaxonal es una condición hereditaria que afecta el sistema nervioso, causando la degeneración de las células nerviosas y sus axones. Esta condición puede provocar debilidad progresiva, ataxia (pérdida de coordinación) y parálisis en los gatos afectados.
Siringohidromielia
La siringohidromielia es una condición congénita caracterizada por la formación de cavidades llenas de líquido (siringes) dentro de la médula espinal. Estas siringes pueden comprimir la médula espinal, provocando déficits neurológicos y parálisis.
- Si la edad es superior a 8 años, el cáncer y el suministro de sangre son normales y el gato está paralizado, qué versión es el resultado de la preferencia de marca
- Gangliosidosis GM1/GM2 - Gatos siameses, birmanos, korat y domésticos de pelo corto
- Enfermedad cavernosa espinal/mielodisplasia - Isla de Man e Isla de Man cruzado con displasia sacrococcígea
- Esfingomielopatía (enfermedad de Niemann) - Gatos siameses, balineses y domésticos de pelo corto de origen "idiopático" desconocido
- Distrofia axonal - Gatos siameses y gatos domésticos de pelo corto.
3. Enfermedad tromboembólica felina
La enfermedad tromboembólica felina, también conocida como trombo en silla de montar o tromboembolismo aórtico, ocurre cuando se forma un coágulo de sangre y bloquea un vaso sanguíneo principal, típicamente en el punto donde la aorta se ramifica para suministrar sangre a las extremidades traseras. Puede causar parálisis repentina de las extremidades traseras y dolor severo.
Las enfermedades comunes que causan coágulos de sangre son:
Los gatos con afecciones cardíacas subyacentes, particularmente miocardiopatía hipertrófica (MCH), tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedad tromboembólica felina. En la MCH, el músculo cardíaco se engrosa, lo que puede interrumpir el flujo sanguíneo y promover la formación de coágulos.
Los patrones anormales de flujo sanguíneo, como turbulencias o estasis, pueden contribuir a la formación de coágulos. Estas anomalías pueden ser causadas por diversos factores, incluyendo enfermedades cardíacas, dirofilariosis, u otros trastornos circulatorios.

4. Infecciones y condiciones inflamatorias
Infecciones como abscesos, enfermedades bacterianas o virales (como el virus de la leucemia felina o el virus de la inmunodeficiencia felina), o condiciones inflamatorias como meningitis o encefalitis pueden llevar a la parálisis si afectan el sistema nervioso.
5. Traumatismos
Lesiones, como fracturas, luxaciones o traumatismos en la médula espinal, pueden provocar parálisis. Caídas, accidentes automovilísticos o traumas físicos por peleas con otros animales son ejemplos de incidentes traumáticos que pueden resultar en parálisis.
6. Tumores y cáncer
Los tumores en o cerca de la médula espinal o los nervios pueden causar parálisis si comprimen o invaden las estructuras circundantes.
7. Toxinas
El botulismo es causado por el consumo de alimentos poco cocidos o en mal estado
Cannabis

Cómo diagnostican los veterinarios la parálisis en gatos
El veterinario comenzará analizando el historial médico de su gato, incluyendo cualquier lesión reciente, enfermedad o cambios en el comportamiento o movilidad. Y evaluará la fuerza muscular, los reflejos, la sensibilidad y la coordinación en las áreas afectadas. También examinará la postura, la marcha y cualquier signo de dolor o malestar de su gato.
Para un diagnóstico más preciso de la causa, métodos de imagen más avanzados, como resonancia magnética o tomografía computarizada, pueden proporcionar imágenes detalladas de la columna vertebral, el cerebro u otras áreas afectadas para ayudar a identificar problemas como compresión de la médula espinal o tumores.
Tratamiento de la parálisis completa y parcial en gatos
El tratamiento principal tiene como objetivo eliminar o tratar la causa subyacente. Aquí hay algunas opciones generales de tratamiento que pueden considerarse:
- Si la parálisis es causada por una condición inflamatoria, infección o ciertos trastornos metabólicos, el veterinario puede recetar medicamentos antiinflamatorios, antibióticos o medicamentos específicos para manejar la afección subyacente.
- Si es una condición espinal, puede requerirse cirugía.
- Si es una toxina, como una garrapata, entonces el gato necesita ser desparasitado regularmente.

- Los gatos con parálisis pueden experimentar dolor, especialmente si la causa subyacente está relacionada con daño nervioso o inflamación. El veterinario puede recetar medicamentos para el dolor o recomendar otras estrategias de manejo del dolor para mantener al gato cómodo.

- La fisioterapia y las técnicas de rehabilitación pueden ayudar a los gatos a recuperar o mejorar su movilidad y función. Esto puede involucrar ejercicios, masajes, actividades de rango de movimiento e hidroterapia. Un fisioterapeuta veterinario profesional puede diseñar un plan de rehabilitación personalizado para su gato.
- Dependiendo de la naturaleza de la parálisis, dispositivos de asistencia como sillas de ruedas, cabestrillos o arneses pueden ayudar a apoyar la movilidad y permitir que el gato se mueva con mayor facilidad. Estos dispositivos pueden proporcionar soporte a las extremidades afectadas y mejorar la calidad de vida del gato.

Posibles complicaciones
Las complicaciones asociadas con la parálisis en gatos pueden variar dependiendo de la causa subyacente y la duración y gravedad de la parálisis. Aquí hay algunas complicaciones potenciales que pueden surgir:
Escaras e infecciones cutáneas: Los gatos con parálisis pueden tener dificultades para cambiar de posición o aliviar la presión en ciertas áreas de su cuerpo. La presión prolongada en puntos específicos puede provocar escaras (también conocidas como úlceras por decúbito o llagas de cama) e infecciones cutáneas. Estas complicaciones pueden ser dolorosas y pueden requerir tratamiento médico adicional.
Incontinencia urinaria y fecal: La parálisis puede afectar el funcionamiento normal de los sistemas urinario y gastrointestinal, provocando incontinencia urinaria o fecal. Los gatos pueden tener dificultad para controlar su vejiga o movimientos intestinales, lo que puede resultar en accidentes y la necesidad de limpieza frecuente y estrategias de manejo.
Infecciones del tracto urinario: Los gatos con incontinencia urinaria tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones del tracto urinario. El vaciado incompleto de la vejiga y la presencia de acumulación de orina pueden crear un ambiente propicio para el crecimiento bacteriano.
Preguntas frecuentes
¿Qué causa la parálisis repentina en gatos?
La parálisis repentina en gatos puede ser causada por varios factores, algunos de los cuales incluyen:
- Accidentes o lesiones traumáticas
- Tumores de la médula espinal
- Fracturas espinales
- Infecciones espinales
- Accidente cerebrovascular
- Toxinas o envenenamientos
- Peritonitis infecciosa felina (PIF)
¿Pueden las garrapatas causar parálisis en gatos?
Sí, las garrapatas pueden causar parálisis en gatos. Esta condición se conoce como parálisis por garrapatas. La parálisis por garrapatas ocurre cuando ciertas especies de garrapatas se adhieren a un gato y liberan una neurotoxina en su torrente sanguíneo. La neurotoxina afecta el sistema nervioso del gato, provocando una parálisis progresiva que generalmente comienza en las extremidades traseras y avanza hacia adelante.
La parálisis por garrapatas se observa más comúnmente en áreas donde ciertas especies de garrapatas, como la garrapata americana del perro (Dermacentor variabilis) o la garrapata de madera de las Montañas Rocosas (Dermacentor andersoni), son prevalentes. Sin embargo, puede ocurrir en cualquier ubicación geográfica donde se encuentren garrapatas portadoras de la neurotoxina.
Los síntomas de la parálisis por garrapatas suelen desarrollarse dentro de unos pocos días a una semana después de que la garrapata se adhiere al gato. Estos síntomas pueden incluir debilidad, dificultad para caminar, pérdida de coordinación y, eventualmente, parálisis total. La parálisis puede ascender desde las extremidades traseras hasta involucrar las extremidades delanteras, y en casos graves, incluso puede afectar los músculos involucrados en la respiración.
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¿Cuándo eutanasiar a un gato paralizado?
Los gatos que están completamente paralizados y no pueden mover ninguna de las extremidades afectadas pueden enfrentar desafíos adicionales en las actividades diarias y tener una calidad de vida reducida.
Si los síntomas de parálisis están relacionados con el dolor, el gato no puede aliviarse o el control del dolor es ineficaz y el gato no puede comer, beber, usar la caja de arena ni acicalarse adecuadamente, entonces la salud mental y emocional general del gato se verá afectada y la calidad de vida del gato se reducirá además del dolor asociado con la parálisis. Y lo más importante, considere las finanzas de proporcionar atención continua a un gato paralizado; los costos asociados con el tratamiento médico especializado, dispositivos de asistencia y cuidado a largo plazo pueden ser altos, y aquí es donde la eutanasia puede ser una opción para prevenir el sufrimiento continuo del gato.
¿Pueden los gusanos causar parálisis en gatos?
Existe un tipo específico de gusano llamado gusano pulmonar (Aelurostrongylus abstrusus) que puede infectar a los gatos y, en casos raros, provocar problemas respiratorios y posible parálisis. Los gusanos pulmonares residen principalmente en los pulmones y las vías bronquiales de los gatos infectados, y su presencia puede causar inflamación y daño al sistema respiratorio. En casos graves, esto puede resultar en dificultad respiratoria y afectar la capacidad del gato para respirar correctamente.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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