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Cojera en Perros: Causas, Síntomas y Tratamiento
La cojera se produce debido a la lesión o debilitamiento de una o más partes de la pata: huesos, músculos, nervios, tendones, ligamentos o piel. La causa de algunas cojeras es evidente.
Por Dra. Isabella Miao
12 min read
Como dueños de mascotas devotos, no queremos nada más que lo mejor para nuestros compañeros peludos. Por eso, cuando notamos que nuestros queridos perros cojean, es natural preocuparse. La cojera es un problema común en los perros y puede ser causada por diversos factores, que van desde lesiones menores hasta condiciones de salud más graves. En este artículo, exploraremos las causas, los síntomas y las opciones de tratamiento para la cojera en perros para ayudarte a comprender y abordar mejor este problema cuando surja.
Síntomas de cojera en perros
Reconocer los signos de cojera en tu perro es crucial para una intervención temprana. Algunos síntomas comunes a tener en cuenta incluyen:
- Apoyar más una pata o extremidad que las demás.
- Renuencia a soportar peso sobre una extremidad en particular.
- Cojera que empeora con la actividad.
- Hinchazón o enrojecimiento alrededor del área afectada.
- Signos audibles de dolor, como gemidos o quejidos.
- Cambios en la marcha, como una cojera notable o movimiento irregular.

¿Por qué mi perro está cojeando?
La cojera suele ser un signo de dolor o malestar en una o más extremidades o articulaciones del perro. Aquí hay algunas razones comunes por las que tu perro podría estar cojeando:
- Lesión: Los perros pueden sufrir lesiones en sus patas o almohadillas, como esguinces, distensiones, fracturas o dislocaciones, debido a actividades como correr, saltar o jugar bruscamente. Estas lesiones pueden resultar en cojera.
- Artritis: La artritis es una condición común en perros mayores y puede causar dolor crónico y rigidez en las articulaciones. Los perros con artritis pueden cojear, especialmente después de períodos de descanso o inactividad.
- Infecciones: Las infecciones, como abscesos o heridas infectadas, pueden provocar dolor y cojera si afectan las extremidades o las almohadillas de las patas del perro.
- Objetos extraños: A veces, los perros pueden pisar objetos afilados como espinas, vidrio o clavos, que pueden penetrar sus almohadillas, provocando cojera y dolor.
- Problemas musculares o tendinosos: Las distensiones musculares o lesiones en los tendones pueden causar cojera. Los perros pueden distender sus músculos durante juegos vigorosos o ejercicio intenso.
- Desgarros de ligamentos: Las lesiones de ligamentos, como un ligamento cruzado roto en la rodilla, pueden resultar en una cojera significativa. Esto a menudo requiere intervención quirúrgica.
- Anomalías del crecimiento: Los perros jóvenes, especialmente las razas grandes, pueden desarrollar condiciones como displasia de cadera o displasia de codo, lo que puede llevar a la cojera a medida que crecen.
- Daño nervioso: Las lesiones o enfermedades nerviosas pueden afectar la capacidad del perro para usar sus extremidades correctamente, provocando cojera.
- Enfermedades articulares: Condiciones como la displasia de cadera, osteoartritis o enfermedad articular degenerativa pueden causar dolor crónico y cojera en los perros.
- Trastornos autoinmunes: Ciertas condiciones autoinmunes, como la poliartritis mediada por el sistema inmune, pueden provocar inflamación articular y cojera.
- Cáncer: El cáncer de hueso (osteosarcoma) y otros tipos de cáncer pueden causar cojera, especialmente si el tumor afecta los huesos o articulaciones del perro.
- Enfermedades transmitidas por garrapatas: Enfermedades transmitidas por garrapatas, como la enfermedad de Lyme, pueden provocar dolor articular y cojera.
Cómo saber en qué pata está cojeando un perro
Los perros pueden mostrar varios signos y comportamientos cuando experimentan cojera o dolor en sus patas. Es importante que los dueños de perros y los veterinarios observen estos signos para ayudar a diagnosticar el problema subyacente y proporcionar el tratamiento adecuado.
Perro cojeando de la pata delantera
Cuando un perro tiene dolor o cojera en una de sus patas delanteras, puede intentar minimizar el peso colocado sobre esa pata.
Un signo común es levantar la cabeza cuando la pata adolorida toca el suelo. Esto puede ayudar a reducir la fuerza ejercida sobre la extremidad dolorosa.
Los perros también pueden parecer "favorecer" la pata delantera sana al poner más peso sobre ella y usarla de manera más prominente al caminar o correr.
Además, pueden tener una cojera notable o una anomalía en la marcha, como un paso más corto o una postura alterada.

Perro cojeando de la pata trasera
Cuando un perro experimenta dolor o cojera en una de sus patas traseras, a menudo intentará aliviar la incomodidad desplazando el peso lejos de la pata afectada.
Inclinarse hacia adelante o desplazar el peso hacia las patas delanteras es común en casos de cojera de la pata trasera.
Otro signo notable es el levantamiento de la cola o de la cadera afectada cuando la pata adolorida toca el suelo. Este es un movimiento compensatorio para reducir la presión sobre la extremidad dolorosa.
La cojera de la pata trasera también puede resultar en una cojera, una marcha inusual o renuencia a soportar peso sobre la pata afectada al estar de pie o caminar.

Causas de cojera en la pata trasera del perro
- Ruptura del ligamento cruzado craneal: Un desgarro o ruptura del ligamento cruzado craneal en la articulación de la rodilla, resultando en dolor e inestabilidad.
- Displasia de cadera: Una condición de desarrollo donde la articulación de la cadera no se forma adecuadamente, lo que lleva a dolor articular, cojera y artritis.
- Luxación rotuliana: La rótula (patela) puede dislocarse de su posición normal, causando cojera intermitente o crónica.
- Ruptura del tendón de Aquiles: Un desgarro o ruptura del tendón de Aquiles en la pata trasera, lo que provoca dolor y dificultad para caminar.
- Luxación del flexor digital superficial (SDF): El desplazamiento del tendón flexor digital superficial en la pata trasera, resultando en molestias y cojera.
- Enfermedad lumbosacra: Problemas en la región lumbosacra de la columna vertebral pueden causar dolor, debilidad y cojera en las patas traseras.
- Distensión del iliopsoas: Una lesión o distensión del músculo iliopsoas en la zona de la ingle, lo que lleva a cojera y molestias en la extremidad trasera.
Causas de cojera en la pata delantera del perro
- Inestabilidad del hombro: Una condición donde la articulación del hombro no es estable, potencialmente causando dolor y cojera.
- Osteocondritis disecante (OCD) de la articulación del hombro: La OCD es una enfermedad articular donde el cartílago no se desarrolla adecuadamente en hueso, lo que lleva a dolor articular y problemas de movilidad.
- Tenosinovitis del bíceps: Inflamación o lesión en el tendón del bíceps, lo que puede resultar en molestias y cojera.
- Tendinopatía del supraespinoso: Una lesión en el tendón supraespinoso en el hombro, causando cojera y dolor.
- Displasia de codo: Un trastorno del desarrollo en la articulación del codo que puede llevar a dolor, cojera y problemas articulares.
- Tumor del plexo braquial: Los tumores en la región del plexo braquial (zona del hombro) pueden comprimir los nervios, causando dolor y problemas de movilidad.
¿Qué hacer si el perro cojea de la pata delantera sin dolor ni hinchazón?
Si tu perro está cojeando de una pata delantera, pero no hay dolor ni hinchazón aparente, sigue siendo importante monitorear la situación y considerar los siguientes pasos:
- Monitoreo cercano: Continúa observando la marcha y el comportamiento de tu perro. Nota si la cojera persiste o empeora con el tiempo, o si hay otros cambios en la salud general o nivel de actividad de tu perro.
- Buscar lesiones pequeñas: Examina cuidadosamente la pata y la extremidad afectada buscando cortes pequeños, astillas, espinas u objetos extraños que puedan estar causando molestias. A veces, lesiones menores o irritantes pueden ser difíciles de detectar pero pueden provocar cojera.
- Descanso y actividad restringida: Generalmente es una buena idea limitar la actividad física de tu perro por un breve período, incluso si no hay dolor aparente. El descanso puede ayudar al cuerpo a recuperarse de distensiones o lesiones menores. Evita ejercicios extenuantes, saltos o carreras.
- Aplicar compresa fría: Si sospechas una lesión menor o distensión muscular, puedes aplicar una compresa fría (una bolsa de vegetales congelados envuelta en un paño) en el área afectada durante unos 15-20 minutos varias veces al día. Esto puede ayudar a reducir cualquier inflamación potencial.
- Revisar las almohadillas: Examina las almohadillas y las uñas buscando problemas como cortes, astillas o uñas demasiado largas. A veces, problemas en la pata pueden llevar a la cojera.

¿Puede curarse sola la cojera de un perro?
Si la cojera de un perro puede curarse por sí misma depende de la causa de la cojera y su gravedad. En algunos casos, cojeras menores o aquellas causadas por distensiones leves o rigidez muscular pueden mejorar o resolverse solas con descanso y tiempo. Sin embargo, muchas cojeras en perros son causadas por condiciones subyacentes como artritis, problemas articulares, lesiones de ligamentos o lesiones más graves como fracturas. Estas pueden no resolverse por sí mismas y a menudo requieren evaluación y tratamiento veterinario.
¿Por qué mi perro está cojeando y temblando?
Un perro que está cojeando y temblando puede estar experimentando malestar o dolor, y hay varias razones potenciales para esta combinación de síntomas.
- Dolor o malestar: La cojera suele ser un signo de dolor o malestar en una de las extremidades o articulaciones del perro. Temblar o estremecerse podría ser una respuesta al dolor o ansiedad relacionada con la incomodidad.
- Lesión: Una lesión reciente, como un esguince, distensión, fractura o dislocación en una de las patas del perro, puede causar cojera y dolor. El temblor puede resultar de la angustia causada por la lesión.
- Artritis: Los perros con artritis pueden experimentar dolor articular y rigidez, lo que lleva a la cojera. El temblor podría ser una reacción a la incomodidad o dificultad para moverse.
- Problemas neurológicos: Ciertas condiciones neurológicas o lesiones pueden llevar a que un perro pierda el control sobre sus extremidades, causando cojera y temblores.
- Espasmos musculares: Los espasmos o calambres musculares pueden provocar temblores y cojera. Esto puede deberse a deshidratación, desequilibrios electrolíticos o distensión muscular.
- Ansiedad o miedo: Los perros pueden temblar o estremecerse cuando están ansiosos, asustados o estresados. Si la cojera se debe a una lesión u otra condición dolorosa, la ansiedad del perro puede exacerbar los síntomas.
- Toxicidad: Ingerir ciertas toxinas o sustancias puede llevar a síntomas neurológicos, incluidos temblores y debilidad, que pueden manifestarse como cojera.
- Infección o inflamación: Las infecciones o condiciones inflamatorias pueden causar dolor y malestar, llevando a la cojera. El temblor puede ser una respuesta a la enfermedad en general.
- Almohadilla fría o dolorosa: Si un perro tiene una almohadilla fría o dolorosa, puede cojear y sacudir su pata afectada.
Dada la variedad de causas potenciales, es fundamental que un veterinario examine a tu perro para determinar la razón exacta de la cojera y los temblores. El veterinario puede realizar un examen físico, tomar radiografías o realizar otras pruebas diagnósticas según sea necesario.
¿Por qué los perros corren cojeando de las patas delanteras?
Si tu perro está cojeando de una pata delantera, pero no hay dolor ni hinchazón aparente, sigue siendo importante monitorear la situación y considerar los siguientes pasos:
- Buscar lesiones pequeñas: Examina cuidadosamente la pata y la extremidad afectada buscando cortes pequeños, astillas, espinas u objetos extraños que puedan estar causando molestias. A veces, lesiones menores o irritantes pueden ser difíciles de detectar pero pueden provocar cojera.
- Descanso y actividad restringida: Generalmente es una buena idea limitar la actividad física de tu perro por un breve período, incluso si no hay dolor aparente. El descanso puede ayudar al cuerpo a recuperarse de distensiones o lesiones menores. Evita ejercicios extenuantes, saltos o carreras.
- Aplicar compresa fría: Si sospechas una lesión menor o distensión muscular, puedes aplicar una compresa fría (una bolsa de vegetales congelados envuelta en un paño) en el área afectada durante unos 15-20 minutos varias veces al día. Esto puede ayudar a reducir cualquier inflamación potencial.
Si la cojera persiste por más de uno o dos días, o si notas otros síntomas preocupantes o cambios en el comportamiento, es esencial consultar a tu veterinario. Incluso si no hay dolor o hinchazón obvios, aún podría haber un problema subyacente que necesita evaluación profesional.
¿Por qué los perros cojean después de extracciones de sangre?
Los perros pueden cojear después de extracciones de sangre por diversas razones, y la gravedad y duración de la cojera pueden variar dependiendo de varios factores.
- Irritación en el sitio: El área de donde se extrajo la sangre (generalmente una vena en una de las patas delanteras) puede irritarse o doler después del procedimiento. Esto puede hacer que el perro cojee o favorezca la pata.
- Moratones: Es posible que ocurran algunos moretones en el sitio de la extracción de sangre, especialmente si la aguja ha causado daños menores a los tejidos circundantes. Los moretones pueden ser dolorosos y provocar cojera.
- Trauma inducido por la aguja: En algunos casos, la inserción de la aguja durante la extracción de sangre puede causar un trauma menor a los tejidos alrededor de la vena. Esto puede resultar en dolor localizado y cojera.
- Ansiedad o estrés: Algunos perros pueden volverse ansiosos o estresados durante una extracción de sangre, especialmente si no están acostumbrados a tales procedimientos. Esta ansiedad y estrés pueden manifestarse como tensión muscular, lo que podría llevar a la cojera después.
- Punción accidental: Aunque es raro, puede haber instancias donde la aguja pinche inadvertidamente un vaso sanguíneo pequeño, causando un hematoma (colección de sangre fuera de un vaso sanguíneo) en el tejido circundante. Esto puede resultar en molestias y cojera.
Es importante notar que la cojera después de una extracción de sangre suele ser temporal y debería mejorar en un corto período. Sin embargo, si la cojera persiste o empeora, o si notas signos de infección (como hinchazón, enrojecimiento o secreción) en el sitio de la extracción, es esencial contactar a tu veterinario.
¿Cómo tratar a un perro que cojea?
El tratamiento depende de la lesión que haya causado la cojera. Los avances médicos han mejorado la atención disponible para perros con cojera. Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el meloxicam, deracoxib, carprofeno, grapiprant, firocoxib y robenacoxib, alivian el dolor y la inflamación en lesiones agudas y se usan a largo plazo para perros con artritis crónica. Otros medicamentos que pueden usarse para el control del dolor incluyen gabapentina, tramadol, amantadina o buprenorfina. También hay suplementos que mejoran la salud articular y proporcionan un control seguro del dolor, como la glucosamina y los ácidos grasos omega-3.
Para fracturas, existen tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos. Algunas patas rotas se entablillan o enyesan mientras que otras se reparan quirúrgicamente con clavos y placas. Las articulaciones dislocadas se recolocan y estabilizan con vendajes o cabestrillos. Las articulaciones rebeldes que se dislocan frecuentemente se manejan quirúrgicamente para proporcionar alivio a largo plazo.
Conclusión
La cojera en perros es un problema común con una amplia gama de causas potenciales. Mientras que algunos casos de cojera pueden resolverse con descanso y cuidado en casa, otros pueden requerir intervención y tratamiento veterinario. La detección temprana y el manejo apropiado son clave para asegurar la comodidad y el bienestar general de tu perro. Si notas que tu perro está cojeando, no dudes en consultar a tu veterinario para determinar la causa y desarrollar un plan de tratamiento efectivo. La salud y felicidad de tu amigo peludo dependen de ello.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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