Cuidado y vida sana
Decúbito en Perros: Causas, Riesgos y Manejo
Descubra la guía esencial sobre el decúbito en perros, que ofrece información sobre las causas, los tratamientos y la prevención. Aprenda cómo ayudar a su amigo canino a superar este desafío de movilidad.
Por Dra. Isabella Miao
8 min read
La recumbencia, o el estado de estar acostado, es un comportamiento común observado en los perros. Si bien es una parte natural de su rutina diaria, la recumbencia prolongada o los cambios en los patrones de acostado típicos a veces pueden indicar problemas de salud subyacentes. Comprender las razones detrás de la recumbencia, sus riesgos potenciales y cómo manejarla puede ayudar a mantener el bienestar de su amigo peludo.
¿Qué es la recumbencia?
La recumbencia se refiere a una posición en la que una persona o animal se acuesta o reclina, típicamente con su cuerpo apoyado horizontalmente. En contextos médicos, la recumbencia a menudo se refiere a pacientes acostados en posición supina (boca arriba) o prona (boca abajo) para examen, tratamiento o descanso. La recumbencia también se puede utilizar en varios otros contextos, como en diseños ergonómicos para muebles o transporte, donde se refiere a posiciones reclinadas o acostadas que promueven la comodidad y la relajación.

Los diferentes tipos de recumbencia se clasifican según la posición en la que se encuentra el animal.
La recumbencia es un síntoma de muchas condiciones diferentes que pueden afectar a los perros. Dado que existe una amplia gama de posibles enfermedades o trastornos que pueden interferir con la capacidad de su perro para ponerse de pie, es importante observar si se presentan síntomas adicionales, como quejidos de dolor, pérdida de apetito o letargo extremo.
Diferentes tipos de recumbencia:
Perro en recumbencia esternal
En recumbencia esternal, el perro está acostado sobre su pecho con las patas colocadas debajo de su cuerpo y la cabeza levantada. Esta posición se usa a menudo para la contención o el examen inicial, ya que permite un acceso más fácil a la cabeza y el cuello del animal.

Perro en recumbencia dorsal
En recumbencia dorsal, el perro está acostado de espaldas con las patas extendidas hacia arriba. Esta posición proporciona un buen acceso a la superficie ventral (vientre) del animal y se usa comúnmente para exámenes abdominales, cirugías y procedimientos que involucran el pecho o el abdomen.
Perro en recumbencia lateral
En recumbencia lateral, el perro está acostado de lado, ya sea del lado derecho o izquierdo, con las patas colocadas de forma natural o ligeramente extendidas. Esta posición se usa con frecuencia para procedimientos que requieren acceso a un lado del cuerpo, como exámenes ortopédicos, radiografías o cirugías en las extremidades.
Causas de la recumbencia en perros
La recumbencia en perros, o la incapacidad de ponerse de pie o moverse normalmente, puede ser el resultado de varias causas subyacentes. Algunas razones comunes por las que un perro puede estar en recumbencia incluyen:
- Traumatismo: Lesiones traumáticas como fracturas, lesiones de la médula espinal o traumatismos craneales pueden provocar recumbencia en perros.
- Displasia de cadera: Aunque todos los perros están sujetos a la posibilidad de desarrollar displasia de cadera, se observa con mayor frecuencia en perros de razas grandes o gigantes; los casos avanzados de displasia pueden dificultar, si no imposibilitar, que el animal se levante.
- Trastornos neurológicos: Afecciones que afectan el sistema nervioso, como la enfermedad del disco intervertebral (IVDD), la mielopatía degenerativa o el accidente cerebrovascular, pueden causar debilidad o parálisis, lo que lleva a la recumbencia.
- Problemas ortopédicos: La artritis grave, la dislocación de las articulaciones u otros problemas ortopédicos pueden dificultar que los perros se pongan de pie o se muevan cómodamente.
- Enfermedades infecciosas: Ciertas enfermedades infecciosas, como las enfermedades transmitidas por garrapatas como la enfermedad de Lyme o la ehrlichiosis, pueden causar síntomas neurológicos o inflamación de las articulaciones que pueden resultar en recumbencia.
- Trastornos metabólicos: Afecciones como la hipoglucemia, la hipocalcemia (calcio bajo en sangre) o los desequilibrios electrolíticos pueden causar debilidad o colapso en perros.
- Toxicidad: La ingestión de sustancias tóxicas, como ciertas plantas, medicamentos o productos químicos, puede provocar síntomas neurológicos o debilidad que pueden resultar en recumbencia.
- Disfunción orgánica: Las afecciones graves que afectan órganos como el hígado, los riñones o el corazón pueden provocar debilidad, colapso o recumbencia en perros.
- Afecciones relacionadas con la edad: Los perros mayores pueden experimentar cambios relacionados con la edad, como debilidad muscular, artritis o deterioro cognitivo, que pueden contribuir a la recumbencia.
¿Qué sistemas corporales se ven afectados por la recumbencia?
La recumbencia, o la incapacidad de ponerse de pie o moverse normalmente, puede afectar varios sistemas corporales en los perros. El impacto de la recumbencia en estos sistemas depende de la causa subyacente y la duración de la afección. Estos son los principales sistemas corporales que pueden verse afectados:
- Sistema musculoesquelético: La recumbencia prolongada puede provocar debilidad muscular, atrofia (desgaste muscular) y rigidez articular.
- Sistema neurológico: Muchas causas de recumbencia, como lesiones de la médula espinal, trastornos neurológicos o anomalías cerebrales, afectan directamente al sistema nervioso.
- Sistema circulatorio: La recumbencia prolongada puede alterar la circulación sanguínea, lo que provoca úlceras por presión, edema (acumulación de líquido) y perfusión tisular comprometida.
- Sistema respiratorio: Los perros en recumbencia, especialmente los que están acostados de espaldas, pueden experimentar dificultades para respirar debido al movimiento restringido del pecho. Esto puede provocar dificultad respiratoria, neumonía o aspiración si el perro no puede eliminar las secreciones de manera efectiva.
- Sistema digestivo: La recumbencia puede afectar la motilidad y la función gastrointestinal.
- Sistema urinario: La recumbencia prolongada puede alterar la función de la vejiga y la continencia urinaria. Los perros pueden desarrollar retención urinaria, infecciones del tracto urinario o incontinencia urinaria como resultado de no poder orinar normalmente.
- Piel y sistema tegumentario: Los perros en recumbencia son propensos a desarrollar úlceras por presión (escaras) e infecciones cutáneas debido a la presión prolongada sobre las prominencias óseas y la circulación alterada.
- Sistemas metabólico y endocrino: La recumbencia puede afectar el metabolismo y el equilibrio hormonal en los perros. Los cambios en los niveles de actividad, la masa muscular y la composición corporal pueden afectar la tasa metabólica, la sensibilidad a la insulina y la regulación hormonal.
¿Cómo se gira a un perro recumbente?
Girar a un perro recumbente de forma segura requiere un manejo cuidadoso para evitar causar más lesiones o molestias. Aquí hay una guía general sobre cómo girar a un perro recumbente:
- Antes de intentar girar al perro, evalúe su condición y cualquier posible lesión.
- Acérquese al perro con calma y suavidad para evitar causarle estrés innecesario. Háblele al perro con un tono tranquilizador para ayudarlo a mantenerse relajado.
- Deslice con cuidado una mano debajo del pecho del perro y la otra mano debajo de las patas traseras para brindarle apoyo. Levante al perro ligeramente del suelo para minimizar la presión sobre las áreas sensibles.
- Lentamente y con suavidad, gire al perro de lado en la dirección deseada. Utilice movimientos suaves y controlados para evitar tirones o giros bruscos que puedan causar molestias o exacerbar las lesiones.
- Una vez que el perro esté de lado, ajuste su posición según sea necesario para asegurarse de que esté cómodo. Use almohadas o mantas para brindar apoyo y acolchado debajo de los puntos de presión, como las caderas y los hombros.

Manejo de la recumbencia en perros
Ejercicio regular: Proporcionar ejercicio regular adaptado a la edad, raza y estado de salud de su perro ayuda a prevenir la recumbencia excesiva y promueve la buena forma física general.
Manejo del dolor: Trabaje en estrecha colaboración con su veterinario para controlar cualquier dolor o molestia que su perro pueda experimentar a través de medicamentos, fisioterapia o tratamientos alternativos.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los primeros pasos que debo seguir si mi perro muestra signos de incumbencia?
Si su perro muestra signos de recumbencia, es esencial actuar con prontitud para garantizar su salud y bienestar. Evalúe cuidadosamente el estado de su perro. Observe cualquier síntoma que lo acompañe, como debilidad, parálisis, dolor o cambios en el comportamiento. Determine si su perro está consciente, respirando normalmente y responde. Si su perro no puede ponerse de pie o moverse, evite intentar moverlo sin la guía veterinaria para evitar mayores lesiones.
¿Se puede curar la recumbencia en perros?
El pronóstico de la recumbencia depende de la causa subyacente. Algunas afecciones que causan recumbencia pueden ser reversibles con el tratamiento adecuado, mientras que otras pueden requerir un manejo continuo para mejorar la calidad de vida.
¿Cuánto tiempo suele tardar la recuperación de la recumbencia?
El tiempo de recuperación varía ampliamente según la causa y la gravedad de la afección. Algunos perros pueden recuperarse con cuidados de apoyo y rehabilitación, mientras que otros pueden tener problemas de movilidad a largo plazo.
¿Ciertas razas son más susceptibles a la recumbencia?
Ciertas razas pueden estar predispuestas a afecciones que pueden conducir a la recumbencia, como la enfermedad del disco intervertebral (IVDD) en razas con espaldas largas como los Dachshunds. Sin embargo, la recumbencia puede ocurrir en perros de cualquier raza o tamaño.
¿Cómo puedo hacer que mi hogar sea más cómodo para un perro recumbente?
Proporcione una superficie suave y de apoyo para que su perro se acueste, y asegure un fácil acceso a la comida, el agua y las instalaciones sanitarias. Considere usar rampas o elevadores para ayudar con la movilidad y realice ajustes en su hogar para satisfacer las necesidades de su perro.
¿Qué recursos de apoyo están disponibles para los dueños de perros recumbentes?
Los profesionales veterinarios, incluidos los veterinarios y los terapeutas de rehabilitación veterinaria, pueden ofrecer orientación y apoyo para el manejo de la recumbencia en perros. Además, las comunidades en línea y los grupos de apoyo para dueños de mascotas con necesidades especiales pueden proporcionar valiosos recursos y consejos.
Conclusión
Enfrentar la recumbencia en perros puede ser desalentador, pero con el conocimiento, el apoyo y el cuidado adecuados, es posible superar esta afección. Al comprender las causas, emprender el camino del tratamiento y celebrar los éxitos, podemos brindar a nuestros amigos caninos la calidad de vida que se merecen.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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