Perros
Cojera en Perros: Causas, Síntomas y Tratamiento
La cojera se produce debido a la lesión o debilitación de una o más partes de la pata: huesos, músculos, nervios, tendones, ligamentos o piel. La causa de algunas cojeras es obvia.
Por Dra. Isabella Miao
13 min read
Como dueños devotos de mascotas, no queremos nada más que lo mejor para nuestros compañeros peludos. Así que, cuando notamos que nuestros queridos perros cojean, es natural preocuparse. Cojear es un problema común en los perros y puede ser causado por varios factores, desde lesiones menores hasta condiciones de salud más graves. En este artículo, exploraremos las causas, los síntomas y las opciones de tratamiento para la cojera en perros para ayudarle a comprender y abordar mejor este problema cuando surja.
Síntomas de la cojera en perros
Reconocer los signos de cojera en su perro es crucial para una intervención temprana. Algunos síntomas comunes a observar incluyen:
- Favorecer una pata o pierna sobre las otras.
- Retirarse a soportar peso en una extremidad particular.
- Cojera que empeora con la actividad.
- Hinchazón o enrojecimiento alrededor del área afectada.
- Signos audibles de dolor, como quejidos o gemidos.
- Cambios en la marcha, como una cojera notable o un movimiento irregular.

¿Por qué mi perro cojea?
La cojera es a menudo un signo de dolor o malestar en una o más de las extremidades o articulaciones de un perro. Aquí hay algunas razones comunes por las que su perro puede estar cojeando:
- Lesión: Los perros pueden sufrir lesiones en sus patas o piernas, como esguinces, torceduras, fracturas o dislocaciones, por actividades como correr, saltar o jugar bruscamente. Estas lesiones pueden provocar cojera.
- Artritis: La artritis es una condición común en perros mayores y puede causar dolor crónico y rigidez en las articulaciones. Los perros con artritis pueden cojear, particularmente después de períodos de descanso o inactividad.
- Infecciones: Las infecciones, como abscesos o heridas infectadas, pueden provocar dolor y cojera si afectan las extremidades o las almohadillas de las patas de un perro.
- Objetos extraños: A veces, los perros pueden pisar objetos afilados como espinas, cristales o clavos, que pueden penetrar en las almohadillas de sus patas, lo que provoca cojera y dolor.
- Problemas musculares o tendinosos: Las distensiones musculares o las lesiones tendinosas pueden causar cojera. Los perros pueden tensar sus músculos durante juegos o ejercicios vigorosos.
- Desgarros de ligamentos: Las lesiones de ligamentos, como un ligamento cruzado desgarrado en la rodilla, pueden provocar una cojera significativa. Esto a menudo requiere intervención quirúrgica.
- Anomalías del crecimiento: Los perros jóvenes, especialmente las razas grandes, pueden desarrollar afecciones como displasia de cadera o displasia de codo, que pueden provocar cojera a medida que crecen.
- Daño nervioso: Las lesiones o enfermedades nerviosas pueden afectar la capacidad de un perro para usar sus extremidades correctamente, lo que provoca cojera.
- Enfermedades articulares: Afecciones como la displasia de cadera, la osteoartritis o la enfermedad articular degenerativa pueden causar dolor crónico y cojera en los perros.
- Trastornos autoinmunes: Ciertas afecciones autoinmunes, como la poliartritis inmunomediada, pueden provocar inflamación articular y cojera.
- Cáncer: El cáncer de hueso (osteosarcoma) y otros tipos de cáncer pueden causar cojera, especialmente si el tumor afecta los huesos o las articulaciones de un perro.
- Enfermedades transmitidas por garrapatas: Las enfermedades transmitidas por garrapatas, como la enfermedad de Lyme, pueden provocar dolor articular y cojera.
Cómo saber de qué pata cojea un perro
Los perros pueden mostrar varios signos y comportamientos cuando experimentan cojera o dolor en sus patas. Es importante que los dueños de perros y los veterinarios observen estos signos para ayudar a diagnosticar el problema subyacente y proporcionar el tratamiento adecuado.
Cojera de pata delantera en perros
Cuando un perro tiene dolor o cojera en una de sus patas delanteras, puede intentar minimizar el peso que se ejerce sobre esa pata.
Un signo común es levantar la cabeza cuando la pata dolorida toca el suelo. Esto puede ayudar a reducir la fuerza ejercida sobre la extremidad dolorosa.
Los perros también pueden parecer "favorecer" la pata delantera no afectada al poner más peso sobre ella y usarla de manera más prominente al caminar o correr.
Además, pueden tener una cojera notable o una anomalía en la marcha, como un paso más corto o un movimiento irregular.

Cojera de pata trasera en perros
Cuando un perro experimenta dolor o cojera en una de sus patas traseras, a menudo intentará aliviar el malestar desviando el peso de la pata afectada.
Inclinarse hacia adelante o desplazar el peso hacia las patas delanteras es común en casos de cojera de la pata trasera.
Otro signo notable es la elevación de la cola o la cadera afectada cuando la pata dolorida toca el suelo. Este es un movimiento compensatorio para reducir la presión sobre la extremidad dolorosa.
La cojera de la pata trasera también puede provocar una cojera, una marcha inusual o la renuencia a soportar peso sobre la pata afectada al estar de pie o caminar.

Causas de la cojera en la pata trasera del perro
- Rotura del ligamento cruzado craneal: Un desgarro o rotura del ligamento cruzado craneal en la articulación de la rodilla, lo que provoca dolor e inestabilidad.
- Displasia de cadera: Una afección del desarrollo en la que la articulación de la cadera no se forma correctamente, lo que provoca dolor articular, cojera y artritis.
- Luxación rotuliana: La rótula puede dislocarse de su posición normal, lo que causa cojera intermitente o crónica.
- Rotura del tendón de Aquiles: Un desgarro o rotura del tendón de Aquiles en la pata trasera, lo que provoca dolor y dificultad para caminar.
- Luxación del flexor digital superficial (SDF): El desplazamiento del tendón flexor digital superficial en la pata trasera, lo que provoca malestar y cojera.
- Enfermedad lumbosacra: Los problemas en la región lumbosacra de la columna vertebral pueden causar dolor, debilidad y cojera en las patas traseras.
- Distensión del iliopsoas: Una lesión o distensión del músculo iliopsoas en el área de la ingle, lo que provoca cojera de la extremidad trasera y malestar.
Causas de la cojera en la pata delantera del perro
- Inestabilidad del hombro: Una afección en la que la articulación del hombro no es estable, lo que puede causar dolor y cojera.
- Osteocondritis disecante (OCD) de la articulación del hombro: La OCD es una enfermedad articular en la que el cartílago no se desarrolla correctamente en el hueso, lo que provoca dolor articular y problemas de movilidad.
- Tenosinovitis bicipital: Inflamación o lesión en el tendón bicipital, que puede provocar malestar y cojera.
- Tendinopatía supraespinosa: Una lesión en el tendón supraespinoso del hombro, que causa cojera y dolor.
- Displasia de codo: Un trastorno del desarrollo en la articulación del codo que puede provocar dolor, cojera y problemas articulares.
- Tumor del plexo braquial: Los tumores en la región del plexo braquial (área del hombro) pueden comprimir los nervios, causando dolor y problemas de movilidad.
¿Qué hacer si un perro cojea de la pata delantera sin dolor ni hinchazón?
Si su perro cojea de una pata delantera, pero no hay dolor ni hinchazón aparentes, es importante monitorear la situación y considerar los siguientes pasos:
- Monitorear de cerca: Continúe observando la marcha y el comportamiento de su perro. Observe si la cojera persiste o empeora con el tiempo o si hay otros cambios en la salud general o el nivel de actividad de su perro.
- Buscar pequeñas lesiones: Examine cuidadosamente la pata y la almohadilla afectada en busca de pequeños cortes, astillas, espinas u objetos extraños que puedan estar causando molestias. A veces, las lesiones o irritantes menores pueden ser difíciles de detectar pero pueden provocar cojera.
- Descanso y actividad restringida: Generalmente, es una buena idea limitar la actividad física de su perro por un breve período, incluso si no hay dolor aparente. El descanso puede ayudar al cuerpo a recuperarse de distensiones o lesiones menores. Evite el ejercicio extenuante, los saltos o las carreras.
- Aplicar compresas frías: Si sospecha una lesión menor o una distensión muscular, puede aplicar una compresa fría (una bolsa de verduras congeladas envuelta en un paño) en el área afectada durante unos 15-20 minutos varias veces al día. Esto puede ayudar a reducir cualquier posible inflamación.
- Revisar las almohadillas de las patas: Examine las almohadillas y las uñas de las patas en busca de problemas como cortes, astillas o uñas demasiado largas. A veces, los problemas en la pata pueden provocar cojera.

¿Puede curarse sola la cojera de un perro?
Que la cojera de un perro se cure sola depende de la causa de la cojera y su gravedad. En algunos casos, las cojeras menores o las causadas por distensiones leves o rigidez muscular pueden mejorar o resolverse por sí solas con descanso y tiempo. Sin embargo, muchas cojeras en perros son causadas por afecciones subyacentes como artritis, problemas articulares, lesiones de ligamentos o lesiones más graves como fracturas. Estas pueden no resolverse por sí solas y a menudo requieren evaluación y tratamiento veterinario.
¿Por qué mi perro cojea y tiembla?
Un perro que cojea y tiembla puede estar experimentando malestar o dolor, y existen varias razones potenciales para esta combinación de síntomas.
- Dolor o malestar: La cojera es a menudo un signo de dolor o malestar en una de las extremidades o articulaciones del perro. Temblar o tiritar podría ser una respuesta al dolor o la ansiedad relacionados con el malestar.
- Lesión: Una lesión reciente, como un esguince, una distensión, una fractura o una dislocación en una de las patas del perro, puede causar cojera y dolor. El temblor puede ser el resultado de la angustia causada por la lesión.
- Artritis: Los perros con artritis pueden experimentar dolor y rigidez en las articulaciones, lo que provoca cojera. El temblor podría ser una reacción al malestar o la dificultad para moverse.
- Problemas neurológicos: Ciertas afecciones o lesiones neurológicas pueden llevar a que un perro pierda el control de sus extremidades, causando cojera y temblores.
- Espasmos musculares: Los espasmos o calambres musculares pueden provocar temblores y cojera. Esto puede deberse a deshidratación, desequilibrios electrolíticos o distensión muscular.
- Ansiedad o miedo: Los perros pueden temblar o tiritar cuando están ansiosos, asustados o estresados. Si la cojera se debe a una lesión u otra condición dolorosa, la ansiedad del perro puede exacerbar los síntomas.
- Toxicidad: La ingestión de ciertas toxinas o sustancias puede provocar síntomas neurológicos, incluidos temblores y debilidad, que pueden manifestarse como cojera.
- Infección o inflamación: Las infecciones o afecciones inflamatorias pueden causar dolor y malestar, lo que provoca cojera. El temblor puede ser una respuesta a la enfermedad general.
- Almohadilla de la pata fría o dolorosa: Si un perro tiene una almohadilla de la pata fría o dolorosa, puede cojear y sacudir la pata afectada.
Dada la variedad de posibles causas, es crucial que un veterinario examine a su perro para determinar la razón exacta de la cojera y el temblor. El veterinario puede realizar un examen físico, tomar radiografías o realizar otras pruebas de diagnóstico según sea necesario.
¿Por qué los perros corren cojeando de las patas delanteras?
Si su perro cojea de una pata delantera, pero no hay dolor ni hinchazón aparentes, es importante monitorear la situación y considerar los siguientes pasos:
- Buscar pequeñas lesiones: Examine cuidadosamente la pata y la almohadilla afectada en busca de pequeños cortes, astillas, espinas u objetos extraños que puedan estar causando molestias. A veces, las lesiones o irritantes menores pueden ser difíciles de detectar pero pueden provocar cojera.
- Descanso y actividad restringida: Generalmente, es una buena idea limitar la actividad física de su perro por un breve período, incluso si no hay dolor aparente. El descanso puede ayudar al cuerpo a recuperarse de distensiones o lesiones menores. Evite el ejercicio extenuante, los saltos o las carreras.
- Aplicar compresas frías: Si sospecha una lesión menor o una distensión muscular, puede aplicar una compresa fría (una bolsa de verduras congeladas envuelta en un paño) en el área afectada durante unos 15-20 minutos varias veces al día. Esto puede ayudar a reducir cualquier posible inflamación.
Si la cojera persiste durante más de uno o dos días, o si nota otros síntomas preocupantes o cambios en el comportamiento, es esencial consultar a su veterinario. Incluso si no hay dolor o hinchazón evidentes, aún podría haber un problema subyacente que necesite evaluación profesional.
¿Por qué los perros cojean después de las extracciones de sangre?
Los perros pueden cojear después de las extracciones de sangre por varias razones, y la gravedad y duración de la cojera pueden variar según varios factores.
- Irritación del sitio: El área donde se extrajo la sangre (generalmente una vena en una de las patas delanteras) puede irritarse o doler después del procedimiento. Esto puede hacer que el perro cojee o favorezca la pata.
- Moretones: Es posible que aparezcan algunos moretones en el sitio de la extracción de sangre, particularmente si la aguja ha causado un daño menor a los tejidos circundantes. Los moretones pueden ser dolorosos y provocar cojera.
- Trauma inducido por la aguja: En algunos casos, la inserción de la aguja durante la extracción de sangre puede causar un trauma menor a los tejidos alrededor de la vena. Esto puede provocar dolor localizado y cojera.
- Ansiedad o estrés: Algunos perros pueden ponerse ansiosos o estresados durante una extracción de sangre, especialmente si no están acostumbrados a tales procedimientos. Esta ansiedad y estrés pueden manifestarse como tensión muscular, lo que podría provocar cojera después.
- Pinchazo accidental: Aunque raro, puede haber casos en los que la aguja pinche inadvertidamente un pequeño vaso sanguíneo, causando un hematoma (acumulación de sangre fuera de un vaso sanguíneo) en el tejido circundante. Esto puede provocar molestias y cojera.
Es importante tener en cuenta que la cojera después de una extracción de sangre suele ser temporal y debería mejorar en un corto período. Sin embargo, si la cojera persiste o empeora, o si nota signos de infección (como hinchazón, enrojecimiento o secreción) en el sitio de la extracción de sangre, es esencial ponerse en contacto con su veterinario.
¿Cómo tratar a un perro que cojea?
El tratamiento depende de la lesión que haya causado la cojera. Los avances médicos han mejorado la atención disponible para los perros cojos. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el meloxicam, el deracoxib, el carprofeno, el grapiprant, el firocoxib, el robenacoxib, alivian el dolor y la inflamación en lesiones agudas y se utilizan a largo plazo para perros con artritis crónica. Otros medicamentos que pueden usarse para el control del dolor incluyen gabapentina, tramadol, amantadina o buprenorfina. También hay suplementos que mejoran la salud de las articulaciones y proporcionan un control seguro del dolor, como la glucosamina y los ácidos grasos omega-3.
Para las fracturas, existen tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos. Algunas patas rotas se inmovilizan con una férula o un yeso, mientras que otras se reparan quirúrgicamente con clavos y placas. Las articulaciones dislocadas se recolocan y se estabilizan con vendas o cabestrillos. Las articulaciones persistentes que se dislocan con frecuencia se tratan quirúrgicamente para proporcionar un alivio a largo plazo.
Conclusión
Cojear en perros es un problema común con una amplia gama de posibles causas. Si bien algunos casos de cojera pueden resolverse con reposo y cuidados en el hogar, otros pueden requerir intervención y tratamiento veterinario. La detección temprana y el manejo adecuado son clave para garantizar la comodidad y el bienestar general de su perro. Si nota que su perro cojea, no dude en consultar a su veterinario para determinar la causa y desarrollar un plan de tratamiento eficaz. La salud y la felicidad de su amigo peludo dependen de ello.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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