Perros
EII en perros: causas, signos y tratamiento
En los perros, la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) representa una afección gastrointestinal crónica caracterizada por inflamación dentro del tracto digestivo. Independientemente de la causa desencadenante, el resultado implica la infiltración de células inflamatorias en el revestimiento intestinal
Por Dra. Isabella Miao
9 min read
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) constituye un grupo de dolencias gastrointestinales que afectan no solo a los humanos, sino también a nuestros queridos compañeros caninos. Este trastorno implica una inflamación persistente del tracto gastrointestinal, afectando particularmente al estómago y al revestimiento intestinal. Como consecuencia, los perros afectados por esta condición pueden experimentar una serie de síntomas angustiosos y potencialmente graves. Comprender los matices de la EII, incluidos sus orígenes, signos, detección y alternativas terapéuticas, es de suma importancia para los dueños de perros, ya que influye directamente en la salud y el bienestar de sus amados amigos de cuatro patas.

¿Qué es la EII en Perros?
En los perros, la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) representa una afección gastrointestinal crónica marcada por inflamación dentro del tracto digestivo. Independientemente del desencadenante, el resultado implica la infiltración de células inflamatorias en el revestimiento intestinal. Esto provoca una respuesta similar a una reacción alérgica dentro de los intestinos. En consecuencia, esta inflamación interrumpe la digestión y absorción adecuadas de nutrientes esenciales. La mayoría de los perros afectados por EII presentan antecedentes de vómitos frecuentes o persistentes y/o diarrea, a menudo acompañados de disminución del apetito.
¿Qué tan Común es la EII en Perros?
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) no es infrecuente en perros y es una condición relativamente común vista por veterinarios. La EII se refiere a un grupo de trastornos gastrointestinales caracterizados por inflamación crónica del tracto digestivo. Puede afectar a perros de todas las razas, tamaños y edades.
¿Qué Perros son Propensos a la EII?
Las razas que a menudo se reportan como más propensas a desarrollar EII incluyen:
- Pastor Alemán
- Bóxer
- Bulldog Francés
- Terrier Wheaten de Pelo Suave
- Yorkshire Terrier
- Rottweiler
- Cocker Spaniel
- Shar-Pei
Tipos de EII en Perros
Los principales tipos de EII en perros incluyen:
1. Enteritis Linfocítica-Plasmocítica (ELP)
Este es el tipo más común de EII en perros. Implica inflamación del intestino delgado, particularmente del duodeno y el yeyuno. Se caracteriza por una infiltración de linfocitos y células plasmáticas dentro de la capa mucosa del intestino.
2. Gastroenteritis Eosinofílica
Este tipo de EII implica un aumento en el número de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) en el revestimiento del estómago y/o intestinos. Los eosinófilos están asociados con respuestas alérgicas y pueden contribuir a la inflamación.
3. Enteritis Granulomatosa
Los granulomas son pequeñas acumulaciones de células inmunitarias que se forman en respuesta a la inflamación crónica. Este tipo de EII implica la formación de granulomas en el tracto gastrointestinal, lo que puede provocar engrosamiento de las áreas afectadas.
4. Colitis Ulcerativa Histiocítica
Esta forma de EII afecta principalmente al colon. Se caracteriza por ulceración del revestimiento colónico e infiltración de histiocitos, que son un tipo de célula inmunitaria.
5. Enteritis Supurativa (Neutrofílica)
En este tipo, la inflamación está asociada con un alto número de neutrófilos, otro tipo de glóbulo blanco. Puede involucrar tanto al intestino delgado como al colon.
Signos de EII en Perros
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es una afección que puede afectar a los perros, similar a cómo afecta a los humanos. La EII se refiere a un grupo de trastornos gastrointestinales caracterizados por inflamación crónica del tracto intestinal. La gravedad de la EII puede variar, y en sus etapas avanzadas, puede conducir a complicaciones más serias. Aquí hay algunos signos de EII en perros e indicadores potenciales de las etapas finales:
- Diarrea Crónica: Uno de los síntomas más comunes de la EII es la diarrea crónica o recurrente. Las heces pueden ser blandas, acuosas y pueden contener moco o sangre.
- Vómitos: Los perros con EII pueden vomitar con frecuencia, y su vómito a veces puede contener bilis o alimentos que parecen no digeridos.
- Pérdida de Peso: Debido a la mala absorción de nutrientes y la inflamación crónica, los perros con EII a menudo experimentan pérdida de peso o dificultad para mantener un peso saludable.
- Pérdida de Apetito: La EII puede llevar a una reducción del apetito o renuencia a comer, lo que puede contribuir a la pérdida de peso y deficiencias nutricionales.
- Dolor Abdominal: Los perros pueden mostrar signos de incomodidad o dolor en el área abdominal, como inquietud, jadeo o renuencia a ser tocados alrededor del abdomen.
- Aumento de Flatulencia: El exceso de gases o flatulencia puede ser un síntoma de EII.
- Letargo: Los perros con EII pueden parecer cansados o menos enérgicos de lo habitual debido a la inflamación y el malestar que están experimentando.
- Cambios en el Pelaje y la Piel: Problemas cutáneos como picazón, pérdida de cabello y piel seca a veces pueden estar relacionados con la EII en perros.
- Deshidratación: La diarrea crónica y los vómitos pueden llevar a deshidratación, lo que puede empeorar la condición general.

Etapas Finales de la EII en Perros
- Pérdida de Peso Severa: La pérdida de peso del perro puede volverse extremadamente pronunciada, y podría llegar a estar demacrado debido a que la inflamación crónica interfiere con la adecuada absorción de nutrientes.
- Debilidad Profunda: El perro puede volverse débil y fatigado debido a la inflamación continua y las deficiencias de nutrientes.
- Vómitos y Diarrea Continuos: Los vómitos y la diarrea pueden volverse incontrolables y persistentes, llevando a una deshidratación severa y mayor deterioro.
- Falta de Respuesta al Tratamiento: A pesar de los esfuerzos por manejar la condición mediante medicación, cambios dietéticos y otros tratamientos, los síntomas del perro pueden empeorar y volverse inmanejables.
- Disfunción Orgánica: En algunos casos, la inflamación crónica puede llevar a daños en otros órganos, como el hígado o los riñones, lo que puede contribuir al empeoramiento de la salud general del perro.
- Dolor Extremo: El perro puede experimentar dolor abdominal severo, lo que lleva a incomodidad, inquietud y dificultad para encontrar una posición cómoda.
¿Qué Causa la EII en Perros?
La causa exacta de la EII en perros sigue siendo en gran parte desconocida, pero se cree que resulta de una combinación de predisposición genética, factores ambientales y anomalías del sistema inmunológico. Algunos de los posibles factores contribuyentes incluyen:
Infecciones: Tales como infecciones bacterianas o parasitarias, podrían desencadenar potencialmente una respuesta inmune anormal que conduce a inflamación crónica.
Dieta: Ciertos componentes dietéticos o alergias alimentarias pueden desencadenar una respuesta inmune en el intestino, llevando a inflamación.
Genética: Algunas razas son más propensas a desarrollar EII, sugiriendo un componente genético en la enfermedad.
Factores Ambientales: La exposición a ciertas toxinas, contaminantes o agentes infecciosos podría jugar un papel en el desarrollo de la EII.
Desregulación del Sistema Inmunológico: Un sistema inmunológico hiperactivo o que funciona incorrectamente puede atacar erróneamente e inflamar el tracto digestivo.
¿Cómo Diagnosticar la EII en Perros?
Diagnosticar la EII en perros implica un enfoque integral. Su veterinario generalmente comenzará con un examen físico exhaustivo y revisión del historial médico del perro. Las pruebas diagnósticas pueden incluir análisis de sangre para descartar otras causas potenciales y evaluar la salud general, examen fecal para identificar parásitos o infecciones, imágenes como radiografías o ultrasonido para visualizar el tracto gastrointestinal y excluir otros problemas, y endoscopia, un procedimiento que utiliza un tubo flexible con cámara para examinar el revestimiento del tracto digestivo y recolectar muestras de biopsia para un análisis más detallado.
¿Cómo se Trata la EII?
1. Manejo Dietético
Un aspecto clave del tratamiento de la EII es ajustar la dieta del perro. Muchos perros con EII responden bien a dietas hipoalergénicas o de proteínas novedosas, que contienen fuentes de proteína a las que el perro no ha estado expuesto antes. También se pueden recomendar dietas recetadas formuladas para la salud gastrointestinal.
¿Qué Alimentos Deben Evitar los Perros con EII?
- alimentos fritos, cortes grasosos de carne y productos lácteos altos en grasa.
- alimentos sazonados con especias como chile en polvo, ajo y cebolla.
- leche, queso y yogur.
- restos de comida y alimentos humanos
2. Medicamentos
Los veterinarios pueden recetar varios medicamentos para manejar la inflamación y controlar los síntomas. Los medicamentos comunes incluyen:
- Corticosteroides: Estos fármacos antiinflamatorios, como prednisona o budesonida, se usan a menudo para reducir la inflamación y suprimir la respuesta inmune.
- Inmunosupresores: Fármacos como azatioprina o ciclosporina pueden ayudar a suprimir la respuesta inmune hiperactiva que contribuye a la EII.
- Antibióticos: A veces se recetan antibióticos para manejar el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino que puede exacerbar los síntomas de EII.
- Otros Medicamentos: Dependiendo de los síntomas específicos del perro, se pueden usar medicamentos adicionales, como fármacos antinauseosos o antiácidos.
3. Desparasitación
Si una infección parasitaria o bacteriana está causando la EII de su perro, la desparasitación puede ser una forma efectiva de reducir los síntomas de EII de su perro (los exámenes fecales a veces pueden pasar por alto estas infecciones en el tracto GI de su perro).
4. Probióticos y Prebióticos
Estos suplementos pueden ayudar a promover un equilibrio más saludable de bacterias intestinales, lo que podría contribuir a mejorar la digestión y la salud gastrointestinal general.
5. Suplementos Nutricionales
En casos de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) u otras condiciones que resulten en mala absorción de nutrientes, su veterinario podría recomendar suplementos nutricionales específicos para ayudar a asegurar que su perro reciba nutrientes esenciales. Aquí hay algunos suplementos potenciales que podrían recomendarse:
- Enzimas Digestivas: Los suplementos de enzimas digestivas pueden ayudar a mejorar la descomposición y absorción de nutrientes en el tracto digestivo. Ayudan en la digestión de proteínas, grasas y carbohidratos, lo cual puede ser especialmente beneficioso cuando la producción propia de enzimas del perro está comprometida debido a la inflamación.
- Vitaminas B: Las vitaminas B son cruciales para el metabolismo energético y la salud general. Los perros con EII pueden tener una absorción reducida de estas vitaminas, por lo que suplementar con un complejo vitamínico B puede ser útil.
- Ácidos Grasos Omega-3: Los ácidos grasos omega-3, como EPA y DHA encontrados en el aceite de pescado, tienen propiedades antiinflamatorias y pueden ayudar a apoyar la salud de la piel, pelaje, articulaciones y el sistema inmunológico general.
- Hierro: En casos donde la inflamación crónica lleva a sangrado gastrointestinal y anemia, la suplementación con hierro podría ser necesaria para abordar la deficiencia de hierro.
- L-Glutamina: Este aminoácido puede ayudar a apoyar la integridad del revestimiento intestinal y promover la curación de la mucosa intestinal.
¿Cuánto Tiempo Puede Vivir un Perro con EII? ¿Se Puede Curar la EII en Perros?
El objetivo es minimizar los medicamentos a la dosis efectiva más baja o cesarlos por completo. Este proceso generalmente se desarrolla durante un período de algunas semanas o meses y debe ejecutarse bajo la supervisión de un veterinario.
La EII constituye un trastorno del sistema inmunológico, haciendo que una cura completa sea rara; sin embargo, un manejo hábil que involucre ajustes dietéticos y medidas médicas puede llevar a un manejo efectivo. Para la mayoría de los perros con EII, su esperanza de vida anticipada permanece sin afectar, permitiéndoles disfrutar de una alta calidad de vida.
Conclusión
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal es una condición compleja y crónica que afecta el tracto gastrointestinal de los perros. Reconocer los signos, buscar atención veterinaria oportuna y seguir los planes de tratamiento recomendados son esenciales para manejar la EII y mejorar la calidad de vida de nuestros compañeros de cuatro patas. Al mantenerse informado y trabajar estrechamente con veterinarios, los dueños de perros pueden ayudar a sus amigos peludos a prosperar a pesar de los desafíos de esta condición.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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