Perros
Esófago en perros: síntomas, causas y tratamiento
La esofagitis es la inflamación del esófago, causada a menudo por la irritación del ácido estomacal o de objetos extraños. Puede provocar dificultad para tragar y disminución del apetito. La esofagitis puede controlarse con medicación y cambios en la dieta para favorecer la curación.
Por Dra. Isabella Miao
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¿Qué es la esofagitis en perros?
La esofagitis es la inflamación del esófago, causada a menudo por la irritación del ácido estomacal o de objetos extraños. Puede provocar malestar, dificultad para tragar, regurgitación y disminución del apetito. La esofagitis se puede manejar con medicamentos y cambios en la dieta para reducir el ácido estomacal y promover la curación.
La esofagitis puede ser aguda, lo que significa que se desarrolla repentinamente y dura un corto período de tiempo, o puede ser crónica, cuando persiste o recurre durante un período prolongado.
Esofagitis aguda
Los perros con esofagitis aguda pueden mostrar signos de dolor o malestar, como vocalización, irritabilidad o falta de voluntad para mover el cuello. El perro puede vomitar comida no digerida, agua o saliva poco después de comer. El babeo excesivo puede resultar debido al malestar esofágico.

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Esofagitis crónica
Los perros con esofagitis crónica pueden experimentar reflujo periódico. A medida que la condición continúa, las dificultades para tragar pueden persistir o volverse más pronunciadas, y la pérdida de apetito conduce a una pérdida gradual de peso ya que el perro puede evitar comer debido al malestar. En algunos casos, la inflamación crónica puede conducir a la formación de tejido cicatricial y estrechamiento del esófago, lo que resulta en mayor dificultad para tragar.
Causas de la esofagitis en perros
- Procedimientos anestésicos en posición supina (debido al aumento del contenido gástrico).
- Reflujo gastroesofágico.
- Hernias hiatales (pueden causar reflujo gastroesofágico).
- Sustancias cáusticas, agentes de limpieza o ciertos medicamentos (lejía).
- Fármacos: tetraciclinas, AINEs, ciprofloxacino, clindamicina.
- Vómitos durante mucho tiempo (crónicos).
- Esofagitis eosinofílica en perros.
- Necrosis por presión de cuerpo extraño (huesos, juguetes u objetos afilados).
- Parasitosis por Spirocerca lupi, causando esofagitis granulomatosa en perros, formando granulomas en la pared del esófago que crecen a medida que crecen los parásitos dentro, presionando la tráquea y la aorta y pudiendo llegar a obstruir el esófago.

Diagnóstico y tratamiento
Si sospecha que su perro tiene esofagitis, es esencial buscar atención veterinaria de inmediato. El veterinario realizará un examen físico, tomará una historia clínica detallada y puede recomendar pruebas de diagnóstico como endoscopia o radiografías con contraste (trago de bario) para visualizar el esófago y evaluar la extensión de la inflamación.
El tratamiento depende de la causa subyacente y la gravedad de la esofagitis; los perros con esofagitis leve pueden ser tratados en casa sin hospitalización. Los cambios en la dieta pueden desempeñar un papel importante en el manejo de la esofagitis, especialmente cuando es causada por reflujo de ácido estomacal. El objetivo principal es reducir la producción de ácido estomacal y promover la curación del revestimiento esofágico. Aquí hay algunos cambios en la dieta que pueden ayudar:
- Dieta baja en ácidos
- Dieta baja en grasas
- Elevar los comederos y bebederos de su perro puede ayudar a reducir las posibilidades de que el ácido estomacal fluya hacia atrás hacia el esófago
- Comidas pequeñas y frecuentes
- Humedecer la comida seca
- Evitar sobras de mesa

Si la esofagitis es más grave, como si el perro no está comiendo, está deshidratado o tiene neumonía por aspiración, puede necesitar ser hospitalizado. En los casos más graves, se administra nutrición parenteral a través de una sonda de gastrotomía para evitar el esófago y eliminar el agua y los alimentos para la administración oral.
En algunos casos, los perros pueden necesitar cuidados de apoyo como fluidos intravenosos y manejo del dolor.
Para la neumonía por aspiración complicada, se deben usar antimicrobianos de amplio espectro y pueden ser efectivos en la esofagitis grave para prevenir la invasión e infección bacteriana.
¿Cuáles son los otros tipos de enfermedades esofágicas en perros?
Las enfermedades esofágicas en perros son condiciones que afectan el esófago, que es el tubo muscular que conecta la boca con el estómago. Algunos de los tipos comunes de enfermedades esofágicas en perros incluyen:
1. Cáncer de esófago en perros
El cáncer de esófago es una condición rara en perros, pero puede ocurrir. Típicamente implica el desarrollo de tumores malignos en el esófago, que es el tubo muscular que transporta los alimentos desde la boca hasta el estómago. Los síntomas pueden incluir dificultad para tragar, regurgitación, pérdida de peso y disminución del apetito. El diagnóstico generalmente se confirma mediante pruebas de imagen y biopsia.
2. Megaesófago en perros
El megaesófago es una condición donde el esófago se agranda y pierde su capacidad para propulsar eficazmente los alimentos hacia el estómago. Esto conduce a dificultad para tragar, regurgitación y posible desnutrición. El megaesófago puede ser congénito (presente desde el nacimiento) o adquirido más tarde en la vida. Se puede manejar con varias estrategias, como alimentar desde una posición elevada, comidas más pequeñas y frecuentes, y medicamentos para mejorar la motilidad esofágica.
3. Gusanos esofágicos en perros
Los perros pueden verse afectados por ciertos tipos de gusanos parásitos que infestan el esófago. La especie de gusano más común que puede afectar el esófago es Spirocerca lupi. Estos gusanos pueden causar daño a los tejidos esofágicos y pueden provocar tos, dificultad para tragar, vómitos y pérdida de peso. El tratamiento implica medicamentos antiparasitarios y a veces cuidados de apoyo.
4. Estenosis esofágica
Una estenosis esofágica es un estrechamiento del esófago, generalmente debido a la formación de tejido cicatricial, inflamación o la presencia de un cuerpo extraño. Esta condición puede causar dificultad para tragar y regurgitación.
5. Obstrucción esofágica
La obstrucción esofágica ocurre cuando un objeto extraño, como un juguete o un hueso, queda atascado en el esófago, impidiendo el paso de alimentos y líquidos. Esta es una emergencia médica que requiere atención inmediata.
Conclusiones
Si sospecha que su perro tiene algún problema esofágico o muestra síntomas como dificultad para tragar, regurgitación o vómitos, es esencial buscar atención veterinaria de inmediato. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden mejorar significativamente el pronóstico para la mayoría de las enfermedades esofágicas en perros.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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