Perros
Dermatitis por lamido acral (granuloma por lamido) en perros
La dermatitis acral por lamido, comúnmente conocida como granuloma por lamido, es una afección cutánea frustrante y a menudo desconcertante que afecta a los perros. Esta dolencia se caracteriza por el lamido y la masticación compulsivos de un perro en un área particular de su cuerpo, lo que provoca la pérdida de pelo, llagas abiertas e incluso infecciones. En este artículo, profundizaremos en las causas, los síntomas, las opciones de tratamiento y las estrategias de prevención de la dermatitis acral por lamido en perros.
Por Dra. Isabella Miao
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La dermatitis por lamido acral, comúnmente conocida como granuloma por lamido, es una afección cutánea frustrante y a menudo desconcertante que afecta a los perros. Esta dolencia se caracteriza por el lamido y la masticación compulsivos del perro en un área particular de su cuerpo, lo que provoca la caída del pelo, llagas abiertas e incluso infecciones. En este artículo, profundizaremos en las causas, los síntomas, las opciones de tratamiento y las estrategias de prevención de la dermatitis por lamido acral en perros.
Comprendiendo la dermatitis por lamido acral
La dermatitis por lamido acral se manifiesta típicamente como una lesión circular, elevada y sin pelo que los perros lamen o muerden incesantemente. Estas lesiones se encuentran más comúnmente en las extremidades inferiores, aunque también pueden aparecer en otras partes del cuerpo. El lamido y la mordedura continuos causan traumatismos en la piel, lo que provoca inflamación, infección y la formación de tejido de granulación. Este comportamiento puede ser difícil de controlar y puede persistir durante un período prolongado, causando una incomodidad y frustración significativas tanto para el perro como para su dueño.
Síntomas de los granulomas por lamido acral en perros
Los síntomas comunes de los granulomas por lamido acral en perros incluyen:
- Pérdida de pelo en un área localizada
- Enrojecimiento, hinchazón y engrosamiento de la piel
- La presencia de llagas abiertas o úlceras
- Dolor, incomodidad o sensibilidad en el área afectada
- Infecciones bacterianas o fúngicas secundarias
- Tejido engrosado, elevado y granulado en casos graves

¿Qué causa el granuloma por lamido en perros?
Los granulomas por lamido acral pueden tener múltiples causas potenciales, y a menudo resultan de una combinación de factores. Estas lesiones suelen ocurrir cuando un perro lame una zona específica de su cuerpo en exceso, lo que lleva al desarrollo de una lesión cutánea engrosada, ulcerada e inflamada. Aquí hay algunos factores comunes que pueden contribuir al desarrollo de granulomas por lamido en perros:
- Irritación o infección cutánea subyacente: Las irritaciones, infecciones o heridas en una zona específica de la piel pueden hacer que un perro se lama excesivamente en un intento de aliviar la incomodidad. Las infecciones bacterianas, fúngicas o parasitarias en la piel pueden contribuir a esto.
- Alergias: Las alergias, ya sean alergias alimentarias, alergias ambientales (como el polen o los ácaros del polvo) o alergias de contacto (por ejemplo, de ciertos productos de limpieza o materiales), pueden provocar picazón e irritación, lo que lleva a un perro a lamerse excesivamente.
- Dolor o enfermedad articular: Los perros con dolor articular subyacente, artritis u otras afecciones dolorosas pueden lamerse una zona específica para calmarse, lo que lleva al desarrollo de granulomas por lamido.
- Factores conductuales: Algunos perros desarrollan comportamientos obsesivo-compulsivos, que pueden incluir el lamido excesivo. Este comportamiento puede ser desencadenado por el estrés, la ansiedad, el aburrimiento u otros factores emocionales.
- Traumatismo previo: Las lesiones o traumatismos previos en una zona específica pueden provocar irritación o incomodidad crónicas, lo que hace que un perro se lama continuamente la zona.
- Condiciones médicas subyacentes: Ciertas afecciones médicas, como el hipotiroidismo, pueden provocar cambios en la piel y una mayor susceptibilidad a problemas cutáneos, incluidos los granulomas por lamido.
- Factores ambientales: Los factores ambientales, como la falta de estimulación mental y física o los cambios en la rutina de un perro, pueden contribuir al aburrimiento o la ansiedad, lo que lleva a un lamido excesivo.
¿Existe alguna predisposición racial?
Aunque no existe una predisposición racial específica para los granulomas por lamido acral, ciertos factores pueden hacer que algunas razas sean más propensas a desarrollarlos:
Comportamiento obsesivo-compulsivo
Las razas con predisposición a comportamientos obsesivo-compulsivos, como el Dóberman Pinscher, el Labrador Retriever y el Golden Retriever, pueden ser más propensas a desarrollar granulomas por lamido acral. Estos perros pueden comenzar a lamer o morder un lugar específico debido a la ansiedad o el aburrimiento, y este comportamiento puede conducir al desarrollo de un granuloma.
Razas con antecedentes de problemas cutáneos
Algunas razas son más propensas a problemas cutáneos, incluidas alergias e irritaciones, lo que puede aumentar la probabilidad de granulomas por lamido acral. Razas como el Bulldog, el Bóxer y el Dálmata pueden ser más susceptibles a afecciones cutáneas que pueden desencadenar un lamido excesivo.
Razas grandes y activas
Las razas más grandes y activas pueden desarrollar granulomas por lamido acral debido al mayor estrés en sus articulaciones y extremidades, lo que puede provocar lesiones o molestias. Razas como el Gran Danés o el Galgo pueden ser más propensas a desarrollar granulomas en sus patas y articulaciones.
Factores relacionados con la edad
Los perros mayores pueden ser más susceptibles a desarrollar granulomas por lamido acral debido a la artritis u otros problemas articulares y cutáneos relacionados con la edad. Pueden lamer ciertas áreas para aliviar la incomodidad, lo que puede resultar en la formación de granulomas.
Granuloma por lamido versus punto caliente
Si bien tanto los granulomas por lamido como los puntos calientes implican lesiones cutáneas en perros, difieren en sus causas, apariencia, ubicación en el cuerpo y enfoques de tratamiento. Los granulomas por lamido están más relacionados con el comportamiento de lamido repetitivo, mientras que los puntos calientes suelen ser causados por irritación o alergias.

¿Cómo diagnosticar el granuloma por lamido?
El diagnóstico de los granulomas por lamido acral en perros implica:
- Examen clínico: Su veterinario examina el área afectada en busca de signos de inflamación y anota los detalles.
- Historial médico: Usted proporciona información sobre cuándo notó la lesión por primera vez y los posibles desencadenantes.
- Descartar causas subyacentes: El veterinario identifica y aborda los problemas subyacentes mediante pruebas como raspados de piel, cultivos o análisis de sangre.
- Biopsia: Se puede tomar una muestra de tejido para confirmar el diagnóstico y descartar otras afecciones.
- Imágenes: Se pueden realizar radiografías u otras exploraciones si se sospechan problemas ortopédicos.
¿Cómo evitar que mi perro se lama hasta hacerse una herida?
El tratamiento de los granulomas por lamido suele implicar abordar la causa subyacente, si es posible, así como controlar el comportamiento en sí. Esto puede incluir el tratamiento de cualquier infección, el manejo de alergias, el abordaje del dolor o los problemas articulares, y la implementación de técnicas de modificación del comportamiento para desalentar el lamido excesivo.
1. Alergia
Tratamiento: Iniciar una dieta de prueba de ingredientes limitados, prohibiendo todos los demás alimentos, incluidas las golosinas. Se pueden recetar medicamentos como antibióticos, antifúngicos, antiinflamatorios, analgésicos, ansiolíticos y antihistamínicos. La terapia tópica con cremas, toallitas o champús puede ayudar con las infecciones. Se puede recomendar un entrenamiento de modificación del comportamiento si se descartan las alergias.
- Antibióticos comunes para infecciones cutáneas: Cefadroxil, Convenia, Simplicef
- Medicamentos antialérgicos comunes: Maleato de clorfeniramina, Zyrtec, hidroxicina
- Antifúngico: ketoconazol (oral y tópico)
- Antiinflamatorio: carprofeno, prednisona, Temaril-P
- Analgésicos: tramadol, gabapentina
- Ansiolíticos: alprazolam, fluoxetina, clomipramina
- Antiséptico tópico: clorhexidina
Relacionado: Ketoconazol para perros
2. Enfermedad articular (p. ej., artritis)
Tratamiento: Dependiendo de la gravedad, el tratamiento puede incluir analgésicos, medicamentos antiinflamatorios, suplementos para las articulaciones, control de peso, fisioterapia y modificaciones del estilo de vida. La intervención quirúrgica puede considerarse en casos graves.
- Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE): Carprofeno, Meloxicam y Firocoxib.
- Suplementos para las articulaciones: Suplementos de glucosamina y condroitina, ácidos grasos omega-3 (aceite de sardina para perros).
3. Irritación o infección cutánea subyacente
Tratamiento: Abordar la causa subyacente, que podría implicar antibióticos o medicamentos antimicóticos para las infecciones. Para la irritación, las terapias tópicas como cremas, toallitas o champús pueden ayudar a calmar la piel. Identificar y abordar la causa raíz, como alergias o parásitos, es crucial para un tratamiento eficaz.
Remedios naturales para el granuloma por lamido en perros
Los remedios naturales y las medidas preventivas para el granuloma por lamido en perros pueden incluir:
- Estimulación e interacción: Proporcione estimulación mental y física a través de juguetes interactivos, comederos de rompecabezas y tiempo de juego regular. Los perros que están mental y físicamente comprometidos son menos propensos a participar en un comportamiento de lamido excesivo por aburrimiento o estrés.
- Cuidado de la piel: Mantenga una buena higiene de la piel manteniendo la piel de su perro limpia y seca. Esto puede ayudar a prevenir infecciones secundarias y una mayor irritación.
- Medidas de protección: Considere usar una barrera protectora como un collar isabelino (cono) para evitar el acceso al área afectada y desalentar el lamido.
- Dieta: Consulte con su veterinario sobre una dieta equilibrada que pueda ayudar a la salud de la piel. Los suplementos de ácidos grasos omega-3 o las dietas especializadas a veces pueden ser beneficiosos.
Conclusión
La dermatitis por lamido acral puede ser una afección desafiante tanto para los perros como para sus dueños. La detección temprana, la identificación de las causas subyacentes y el tratamiento adecuado son cruciales para controlar esta afección de manera efectiva. Al abordar las causas fundamentales y proporcionar un entorno de apoyo, puede ayudar a su amigo peludo a llevar una vida más saludable y feliz. Si su perro muestra signos de dermatitis por lamido acral, consulte con su veterinario para desarrollar un plan de tratamiento personalizado.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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