Cuidado y vida sana
Remedios caseros para un perro que comió huesos de pollo
Descubra remedios caseros eficaces para perros que han ingerido huesos de pollo. Aprenda a garantizar la seguridad de su amigo peludo con soluciones prácticas aprobadas por veterinarios.
Por Dra. Isabella Miao
6 min read
Es un escenario que muchos dueños de perros temen: su querido cachorro se ha comido huesos de pollo y le preocupan los posibles riesgos para la salud. Los huesos de pollo, sobre todo cuando están cocidos, pueden astillarse y suponer un grave peligro para los perros. Sin embargo, hay medidas inmediatas que puede tomar en casa para ayudar a garantizar la seguridad y el bienestar de su perro.
¿Pueden los perros comer huesos de pollo crudos?
Sí, los perros pueden comer huesos de pollo crudos, pero hay algunas consideraciones importantes a tener en cuenta. Los huesos de pollo crudos son generalmente más seguros que los huesos cocidos, ya que son más blandos y menos propensos a astillarse. Los huesos astillados pueden causar asfixia o daños graves en la boca, la garganta o los intestinos del perro.
Sin embargo, incluso con los huesos crudos, existe el riesgo de contaminación bacteriana como la salmonella. Es crucial obtener los huesos de proveedores de confianza y manipularlos con buenas prácticas de higiene. Además, algunos perros pueden ser más propensos a la asfixia o tener dificultades para digerir los huesos, dependiendo de su tamaño, edad y salud.

¿Qué pasa si un perro come un hueso de pollo cocido?
Si un perro come un hueso de pollo cocido, existen varios riesgos debido a la naturaleza de los huesos cocidos. Los huesos de pollo cocidos pueden ser peligrosos para los perros por las siguientes razones:
- Astillas: Los huesos cocidos, especialmente los de pollo, son más frágiles que los huesos crudos. Pueden astillarse fácilmente al masticarlos, dando lugar a fragmentos afilados.
- Peligro de asfixia: Estas astillas o incluso huesos enteros pueden alojarse en la garganta del perro, provocando asfixia.
- Lesiones internas: Las astillas de hueso pueden causar daños en la boca, la garganta, el esófago e incluso perforar el tracto digestivo.
- Obstrucción intestinal: Los trozos más grandes de hueso pueden causar obstrucciones en los intestinos, lo que podría requerir una intervención quirúrgica.
- Estreñimiento o perforación: Los fragmentos de hueso pueden causar estreñimiento o, en casos graves, perforar las paredes de los intestinos.

¿Hay algún alimento específico que deba darle a mi perro después de que coma huesos?
Los expertos sugieren alimentar a los perros de 5 a 20 libras con algo que envuelva los huesos para formar un "colchón", con la esperanza de evitar daños a medida que salen. Intente usar media a una rebanada de pan rico en fibra o media taza de calabaza enlatada simple, del tipo sin especias (no la versión para relleno de pastel). También podría darle a su perro un cuarto a media taza de arroz integral.
Qué no debe hacer si su perro come huesos de pollo
Si su perro come huesos de pollo, hay ciertas acciones que debe evitar para prevenir más daños:
No intente quitar el hueso usted mismo
Si el hueso está alojado en la boca o la garganta del perro, no intente quitarlo usted mismo. Podría empujar el hueso más hacia abajo o causar más daño. Esto requiere el manejo profesional de un veterinario.
No induzca el vómito
Si bien puede parecer una buena idea sacar el hueso del sistema, inducir el vómito puede causar más daño. Los bordes afilados del hueso pueden dañar el esófago al subir, o el hueso podría quedar alojado en la garganta durante el vómito.
No sobrealimente a su perro
En un intento de amortiguar el paso del hueso a través del tracto digestivo, es posible que se sienta tentado a sobrealimentar a su perro. Esto puede provocar otros problemas como malestar gastrointestinal u obstrucción.
Remedios caseros para perros que comieron huesos de pollo
Si su perro ha comido huesos de pollo, es crucial vigilarlo de cerca y consultar con su veterinario para determinar el mejor curso de acción. Sin embargo, hay algunos remedios caseros y medidas que puede considerar para ayudar a su perro. Siempre úselos con cautela y en conjunto con el consejo veterinario profesional:
1. Intente retirar cualquier trozo de hueso visible.
Si puede ver algún trozo de hueso atascado en la boca o la garganta de su perro, intente retirarlo con cuidado con unas pinzas.
2. Mucha agua
Asegúrese de que su perro tenga acceso a agua fresca. La hidratación es importante para mantener las deposiciones normales y puede ayudar a que el hueso pase más fácilmente.
3. Pan o arroz cocido
Alimentar a su perro con una pequeña cantidad de pan o arroz blanco cocido puede ayudar a amortiguar cualquier fragmento afilado. Esto puede facilitar el paso de los trozos de hueso a través del sistema digestivo.
4. Alimentos ricos en fibra
Añadir alimentos ricos en fibra a la dieta de su perro puede ayudar a que el hueso pase por el sistema digestivo. La calabaza enlatada simple (no el relleno de pastel con especias) es una buena opción, ya que es rica en fibra y suave para el estómago.

5. Alimento húmedo
Alimentar a su perro con comida húmeda o humedecer su croqueta regular puede ayudar a facilitar el paso de los fragmentos de hueso. La comida blanda tiene menos probabilidades de causar irritación adicional si el hueso ha provocado algún rasguño o lesión interna.
6. Puré de patatas
El puré de patatas simple, sin mantequilla ni condimentos añadidos, también se puede utilizar para ayudar a ablandar y aumentar el volumen de las heces.
7. Administre probióticos a su perro
Los probióticos pueden ayudar a restablecer el equilibrio de bacterias buenas en el intestino de su perro, lo que puede ayudar a la digestión y a la salud intestinal en general. Busque un suplemento probiótico hecho específicamente para perros.
8. Pruebe un laxante de venta libre
Si su perro tiene problemas para expulsar los huesos de pollo, puede intentar darle un laxante suave para ayudar a que las cosas sigan su curso.
¿Es necesario ver a un veterinario después de que mi perro coma huesos de pollo?
Si su perro parece normal, sin signos de angustia, puede optar por supervisarlo de cerca en casa. Esté atento a síntomas como arcadas, asfixia, vómitos, estreñimiento, heces con sangre, dolor abdominal o letargo.
Si nota algún síntoma preocupante, o si su perro es de raza pequeña, muy joven, muy viejo o tiene problemas de salud existentes, es más seguro consultar a un veterinario de inmediato.

¿Cómo puedo evitar que mi perro vuelva a comer huesos de pollo?
- Asegúrese de que todos los botes de basura, especialmente en la cocina, estén seguros y fuera del alcance de su perro. Use botes de basura con tapas que se cierren o guárdelos en un lugar inaccesible para su perro.
- Vigile a su perro durante las comidas y los refrigerios, especialmente si está comiendo pollo u otros alimentos con huesos.
- Enseñe a su perro órdenes como "déjalo" o "suéltalo". Estas órdenes pueden salvar vidas en situaciones en las que su perro coge algo que no debería comer. El entrenamiento constante puede ayudar a su perro a aprender qué está prohibido.
- Proporcione juguetes masticables apropiados para satisfacer el impulso de su perro de masticar.
¿Qué tipos de huesos son malos para los perros?
Aquí están los tipos de huesos que generalmente se consideran malos para los perros:
- Los huesos cocidos, particularmente de aves de corral como pollo o pavo, son muy peligrosos para los perros.
- Los huesos de cerdo, ya sean crudos o cocidos, son propensos a astillarse y pueden causar problemas similares a los huesos de pollo.
- Las costillas, de cualquier animal, suelen ser más pequeñas y pueden masticarse en trozos afilados, lo que representa un riesgo de asfixia o lesión interna.
- Los huesos con médula alta en grasa pueden causar malestar gastrointestinal en los perros, incluida pancreatitis, especialmente si se consumen en grandes cantidades.

Conclusión
Si bien los remedios caseros pueden ser útiles en casos leves, es crucial monitorear de cerca a su perro. Si nota algún síntoma preocupante o si su perro consumió una gran cantidad de huesos, busque atención veterinaria de inmediato. Recuerde, la prevención es la mejor cura, así que tome medidas para asegurarse de que los huesos de pollo se mantengan alejados de su curioso amigo canino.
Acerca del autor
Dra. Isabella Miao
Veterinario
La Dra. Isabella Miao es una veterinaria compasiva y dedicada con más de 10 años de experiencia en el cuidado excepcional de mascotas de todo tipo. Especializada tanto en medicina preventiva como en atención de emergencias, la Dra. Miao siente una profunda pasión por promover la salud y el bienestar general de los animales. Su amplio conocimiento, combinado con su enfoque empático, le ha valido la confianza y la admiración de dueños de mascotas y colegas por igual.
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